Economía de las Caricias de Claude Steiner
Las caricias son indispensables para los seres humanos, así como el agua, oxígeno y alimento. Las caricias no es solo contacto piel con piel, también es un gesto amable, un feedback positivo, ya que esto nos fortalece emocionalmente. Podemos dar caricias por medio de una carta de agradecimiento, un saludo, una mirada, una sonrisa o de manera más potente un abrazo, provocando un estímulo intencional de persona a persona.
Cuando un ser humano no sabe cómo obtener caricias positivas, hará todo lo posible por llamar la atención y será de manera no adecuada, lo que obtendrá son caricias negativas, por ejemplo: un jefe le da una instrucción a un colaborador y éste al ver que siguió las instrucciones al pie de la letra y el jefe no le manifiesta que lo hizo bien o un gesto amable, el colaborador puede sentirse menospreciado o puede pensar que no toman en cuenta lo que hace, y esto puede ocasionar que baje su rendimiento y cada instrucción que le vuelvan a dar no pondrá su mayor empeño para hacerlo bien, sin darse cuenta estará llamando la atención de su jefe y lo que obtendrá serán regaños dando origen a las caricias negativas.
Esta herramienta nos enseña que en lugar de competir con los demás, debemos cooperar y si vamos a competir que sea con nosotros mismos, para llegar a la excelencia sin destruir a otros, siendo fundamental que aprendamos a tratar a un ser humano como puede llegar a ser.

Comentarios
Publicar un comentario